La administración de Donald Trump formalizó el pasado 28 de septiembre la eliminación de la regulación del Título IX aprobada bajo Joe Biden en 2024 y restauró en el Código de Regulaciones Federales el marco establecido durante el primer mandato de Trump en 2020. La medida afecta a instituciones educativas que reciben fondos federales.
La regulación de Biden había establecido expresamente que la discriminación por razón de sexo contemplada por el Título IX incluía también discriminación basada en estereotipos sexuales, características sexuales, embarazo, orientación sexual e identidad de género. Ese alcance quedó plasmado en la regla federal publicada en abril de 2024.
Sin embargo, aquella normativa enfrentó inmediatamente múltiples demandas. El 9 de enero de 2025, un tribunal federal de Kentucky la anuló en su totalidad al concluir, entre otras cosas, que el Departamento de Educación había excedido su autoridad legal; otros litigios también habían impedido que la norma se aplicara plenamente en amplias zonas del país.
Por eso, la decisión anunciada ahora no significa que la política de Biden haya dejado de aplicarse por primera vez esta semana. En la práctica, el Gobierno ya venía operando nuevamente bajo las reglas de 2020 desde 2025. Lo ocurrido ahora elimina formalmente del código federal la regulación de 2024 y consolida administrativamente ese cambio.
Al mismo tiempo, el Gobierno de Trump ha establecido como política federal interpretar el sexo como una clasificación biológica de hombre o mujer. Esa interpretación se ha trasladado a la manera en que su Departamento de Educación aborda cuestiones relacionadas con el Título IX, aunque el alcance jurídico de estas materias continúa generando disputas políticas y judiciales.
La secretaria de Educación, Linda McMahon, presentó la decisión como un retorno al propósito original del Título IX y sostuvo que el Gobierno buscará proteger oportunidades educativas, privacidad y competiciones deportivas femeninas. Esa es la posición oficial de la administración respecto del cambio.
El impacto del giro regulatorio alcanza temas que durante años han estado en el centro de una intensa controversia nacional: participación de estudiantes transgénero en deportes femeninos, acceso a baños y vestidores, procedimientos relacionados con discriminación y acoso, así como políticas internas de colegios y universidades.Unirse a causas
La administración también ha intervenido en conflictos vinculados con el derecho de los padres a conocer información relacionada con sus hijos. En Kansas, por ejemplo, Educación cuestionó políticas escolares que, según la agencia, permitían mantener fuera del conocimiento de los padres cambios de nombres, pronombres o identidad de género utilizados dentro de determinadas escuelas.
Opositores de Trump cuestionan eliminación de protección estudiantil LGBTQ+
Organizaciones y defensores de estudiantes LGBTQ+ sostienen que la eliminación de la regulación de 2024 retira protecciones federales que habían sido incorporadas explícitamente para estudiantes homosexuales y transgénero. La administración Trump, en cambio, sostiene que aquellas disposiciones excedieron la autoridad concedida por el Congreso bajo el Título IX. El choque, por tanto, continúa siendo jurídico, político y cultural.
En medio de esa discusión, las raíces cristianas del país relucen debido a una verdad innegable: “Y creó Dios al hombre a su imagen… varón y hembra los creó” – Génesis 1:27
Fuente: Bibliatodo Noticias